literatura castellana . joves i adults     inici
Virallonga, Jordi

 


Los prácticos

Son divinos, simpáticos, flamantes,

polis sin sueldo, curas sin sotana,

simpáticos, escépticos con clase

que no beben ni fuman, se divorcian

o no, y se hacen ex de todo lo de antes;

 

pueden fletar deseos, no soñarlos,

infames que no pasan por infames,

porque la vida es dura y ellos son

aquellos que la hacen agradable.

 

Con los pies en la prensa, lo real,

de entre tanto indecente, inocentes,

patrimonios de la humanidad,

paganos bautizados, mas cristianos,

trajeados, polícromos, públicos,

crianzas de agua, manzana y ensalada,

follandrines sin par de interés público,

profundan pensamientos, nuevas razas,

algo sobrio, sereno y muy profundo

que calman, con su calma de excesivas

realidades, el límite del mundo.

 

Errantes, bellos, nómadas de playa

felices, fatigados laborables,

azules fascinantes, nobles de alma,

princesas sin principios pero llenas

de finales, princesas con principios

de grandes almacenes, sin fisuras;

son todos compañeros de camino,

son los héroes que esperan recompensa

pues la vida les debe un buen destino.

Ya no gritan Dios, rey, Patria, Familia,

su coraje temático y garrido

es de naturaleza parecida

en todos ellos, seres competitivos,

pues son al fin y al cabo adversarios,

no mucho, hipotéticos amigos,

presuntamente amantes, padres, hijos,

continúan la especie, son como antes,

quizá mejores, oyen, hablan, dicen

y dicen hablativos absolutos,

que toda opinión es respetable,

que una imagen vale más que mil palabras,

que ninguno está loco, está enfermo,

que todo tiene siempre un responsable

y siempre que no quede otro remedio.

 

También tienen minutos para sueños:

la paz, la tolerancia, el respeto;

eclécticos, modernos, no afamados,

no ansiosos, tolerantes, tan acordes:

respeto, no comparto pero imparto

me importo yo a mí me conmigo porque

del mismo modo tú te a ti contigo

y ella le lo lará se si consigo,

como es de suponer dentro de un orden,

o sea algo lógico y normal.

 

No se acuerdan ahora, pero saben,

no tienen opinión, pero la tienen,

no saben para qué, pero no paran.

¿Que quieren saber más? hacen gimnasia

¿Que quieren trabajar? son consultores

¿Que quieren aspirar? pues se autoaspiran,

y no juegan por ser los vencedores.

 

Arriesgarse es tirarse desde un puente,

subir ríos, bajar cimas, barrancos,

pantalones, correrse por teléfono,

nunca más ser pequeños, despreciados,

ni jóvenes, ni viejos ni burgueses,

correctos, coherentes y equipados;

no feos, no chillones laborantes,

no imprescindibles, pero, desde luego,

irrepetibles sí, inimitables,

superinsuperables, sublimados,

sólo que con recato y compostura:

risas cortas, la cena y teatro,

los amigos, dos copas con mesura,

luego al sofá de casa elucubrando :

sábado sabadete, ¡buena está

hoy mi señora, ya era hora, jodamos

sin perder demasiado la cabeza,

con los pies en el suelo y por detrás!

 

Intachables, maduros, parecidos,

aparentes, que compran mil fascículos

para arreglar enchufes, muebles viejos,

terminar con la gota de los grifos,

enseñar a sus hijos, comprenderlos,

prevenir lo interrupto, y por antojo

el parto inesperado o el forúnculo

informático que tienen en el culo

(hacendosos correctos con sus ojos

rojos, los tres, buscando una salida)

de tanto estar sentados viendo el mundo.

Así que ya no hay que aprender de la vida,

la compran comprendida en los quioscos.

 

En fin, que así es la vida y suenen los timbales,

con curas comunistas, demócratas tribales,

soldados pacifistas, personas reciclables,

fascistas abortistas, tiranos liberales,

café sin cafeína, agentes muy amables,

saciables muy promiscuas, ninfómanas vestales,

artistas de revista, amantes deplorables,

católicos budistas, pero no practicantes,

geniales futbolistas, azar justificable

y pías que repían y bombas que no maten

y nacen muchas niñas a morirse de hambre…

 

y en fin, que así es la vida, damas y caballeros,

no es verdad ni mentira

tampoco del color con que la miran

ni la miro; tal tempora, tal mores,

tal culo así las témporas, morimos

por muy buenas razones.

 
imatge cosasyseres
cercador:  autor:     poema:           cercador avançat  boton busqueda avançada
<<
web design KTON Y CÍA